Queridos Reyes Magos: Este año no quiero pediros que me traigáis nada, sólo quiero pediros que no me quitéis lo que tengo: mi familia, mis amigos, mis seres queridos, sin los cuales la vida estaría apagada.
No me quitéis el calor del cariño, del amor, de la pasión por la vida, no me quitéis a aquellos con los que comparto día a día todas estas emociones, con quienes río y lloro, trabajo y descanso, con quienes discuto, para luego reconciliarme en un estrecho abrazo, una mirada, un gesto...No me quitéis la risa, ingrediente esencial de la vida, la capacidad de reírme de mí misma y de conseguir transformar una situación tensa en divertida, y a las personas que me han ayudado a lograrlo.No me quitéis el placer de hacer regalos, que es casi mayor que el de recibirlos, el placer de pensar en una persona querida mientras compro o preparo con amor un regalo para ella.
No me quitéis la sensibilidad ante el dolor, la capacidad para compartir los momentos difíciles de los demás, escuchando simplemente, sin necesidad de dar consejos.
No me quitéis a los niños, no me quitéis su mirada limpia llena de curiosidad, su candidez, su ilusión por todo lo que les rodea.
No me quitéis esos ratos maravillosos ante una taza de café, esos desayunos compartidos, esas charlas en familia o con amigos, compartiendo la vida, con todo lo bueno y todo lo malo.No me quitéis la ilusión de seguir aprendiendo, admitiendo y corrigiendo mis errores y acumulando experiencia.No me quitéis los amaneceres brumosos, las cálidas puestas de sol y las noches estrelladas, la paz del campo, el bullicio de los días de fiesta y la quietud del hogar en días tranquilos.
No me quitéis la visita de amigos lejanos, sus cartas, sus mensajes, sus recuerdos. Algunos de estos amigos se mantienen en mi vida a través de la fría pantalla del ordenador, que ha servido de puente para descubrir muchos sentimientos comunes.
No me quitéis mi ilusión por preparar platos para mis seres queridos, mi deseo por experimentar cosas nuevas, nuevos sabores, nuevas texturas. Mi ilusión por compartir mis sensaciones.
No me quitéis lo que mi trabajo me inspira que también me sirve de motor en mi vida.
No me quitéis la inmensa satisfacción de recibir vuestro amor y vuestro cariño.
No me quitéis las conversaciones cálidas, emociones compartidas, porque me siento orgullosa de haberlo logrado con unos pocos ingredientes sin grandes luchas, porque sin que nos demos cuento le hemos añadido un gran ingrediente y esencial: el Amor.
martes, 5 de enero de 2010
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